El reto no es sacar el pez más grande, el reto es contra el mismo pescador; así lo dijo el Gobernador de Nayarit, Ney González Sánchez, al inaugurar la edición número 50 del Torneo Internacional de Pesca de San Blas, un evento cuya tradición y experiencia ha contribuido a fortalecer la Riviera Nayarit como uno de los mejores destinos en el mundo para la pesca deportiva, y que este 2010 se realiza desde el 9 y el 14 de junio.

Sin embargo, la pesca es un deporte de retos y por lo pronto el Club de Pesca Deportiva de Tepic, que organiza este evento, ya va sorteando los primeros que se propuso: hasta la madrugada de hoy se había rebasado con creces la marca de 52 embarcaciones participantes, impuesta el año pasado, y se acercaba a las 100 que se habían anunciado.
Para los ganadores hay una bolsa de más de un millón 450 mil pesos en la que se incluyen autos, equipos de pesca, motores y muchos premios más, incentiva sin duda a ir por el mejor ejemplar.
"Quienes participan en este torneo tienen un incentivo más grande que el de ganar un auto. Es la oportunidad de hacer historia. Algunos torneos serán recordados, éste será inolvidable", adelantó el mandatario estatal en referencia al medio siglo de vida de esta justa deportiva durante un breve discurso inaugural, durante la ceremonia de 'rompehielos' que se registró la noche de este miércoles y en la que los buenos marinos convivieron previo a la competencia.
El presidente de la Asociación de Pesca Deportiva de Tepic, Carlos Menchaca, invitó a todos los participantes a luchar por ser campeones, sin importar si se trataba de ser campeones en vela, dorado o marlín, sino en ser campeones por participar en el torneo más importante del Pacífico Mexicano.
"Este torneo es, por el número de embarcaciones que participan ya, el más importante del Pacífico Mexicano, queremos ser los campeones no sólo entre los torneos sino también de la hospitalidad", aseguró Menchaca.
El cañonazo de salida para los tres días consecutivos de competencia se dio la madrugada del hoy, alrededor de las 6:30 de la mañana, luego de que se realizarán los tradicionales honores a la bandera. Al estruendo del balazo, las embarcaciones se internaron presurosas en altamar para permanecer en búsqueda de los especímenes más grandes para las diferentes categorías en una lucha que, durante la primera jornada, no cesaría sino hasta doce horas después.
No hay comentarios:
Publicar un comentario