“El ser humano necesita un momento de paz y tranquilidad; requiere de descanso físico y mental; necesita también de momentos de diversión. De ahí que así como el deporte despierta las pasiones -en este caso el futbol- de la misma manera sirve para descargar sentimientos acumulados, problemas y demás”
¿Qué sería del mexicano sin futbol?
Inmersos en la euforia del futbol, la cual durará alrededor de un mes, nos encontramos los mexicanos. Por un tiempo gozaremos de partidos –principalmente donde juegue la selección nacional- que sin duda nos mantendrán a la expectativa y con el deseo ferviente de ganar.
Observar la pasión que despierta el futbol en la afición, ver cómo se trae bien puesta la camiseta en cada partido, darnos cuenta de cómo se sufre durante el juego es algo especial; como lo es también cuando se comparte dentro o fuera del estadio el entusiasmo y la euforia de cada aficionado; compartir la felicidad cuando se gana y compartir también la frustración y tristeza cuando se pierde.
¿Qué sería del mexicano sin el futbol? ¿Qué sería sin esos momentos en los que se olvida de preocupaciones personales y de la violencia que a todos nos afecta ya directamente?
El ser humano necesita un momento de paz y tranquilidad; requiere de descanso físico y mental; necesita también de momentos de diversión. De ahí que así como el deporte despierta las pasiones -en este caso el futbol- de la misma manera sirve para descargar sentimientos acumulados, problemas y demás.
Tal vez por eso Fernando Larrazábal, alcalde de Monterrey, decidió ir a Sudáfrica. Su excusa fue clara, se sentía “cansado” después de siete meses al frente de su gobierno, además de que su familia reclama su presencia en el hogar. Y se fue, se tomó vacaciones al lado de su familia.
¿Tiene derecho al descanso? Puede ser. A lo que no tiene derecho es a dejar el municipio en un momento que requiere de su presencia; aunque tal vez con él o sin él la violencia desatada, precisamente el día que él se encontraba volando a Sudáfrica, en Nuevo León no se hubiera detenido, pero al menos los ciudadanos no estarían preguntándose ¿para esto le pagamos al Sr. Alcalde?
¿Quién protege a los ciudadanos? Los videos difundidos son claros, clarísimos; 41 bloqueos se llevaron a cabo en diferentes puntos de la ciudad; vergonzosa actuación de elementos policíacos que más que protectores de la ciudadanía, se han convertido en defensores de la delincuencia. Mozalbetes –en su mayoría jóvenes- portando armas de fuego; armas que están en poder de la delincuencia sin control por parte de las autoridades, rebasadas éstas desde hace ya un buen tiempo.
Mientras las ciudades, grandes o pequeñas, están en poder de la delincuencia y los ciudadanos de alguna manera somos rehenes de la misma, hay funcionarios que aducen estar “cansados” o de no dedicarles el tiempo suficiente a su familia y se toman vacaciones.

Sabemos que cualquier trabajador debe esperar un año para tener derecho a su primer período vacacional.
Un político, cuando decide servir al pueblo desde un cargo de elección popular, debe, primero que nada, conocer la problemática existente y tratar de buscar soluciones; de ninguna manera puede verse con buenos ojos el que habiendo un problema grave como lo es la inseguridad, un gobernante decida irse a descansar dejando a sus gobernados para defenderse de la criminalidad como puedan.
La familia de un político –como la de un doctor- debe estar consciente del compromiso que se adquiere para con otros; los políticos, al aceptar un cargo, y más si éste es de elección, debe tener gran sensibilidad.
Aunque la familia siempre esté en primer plano, hay un deber que cumplir y se debe hacer con enorme responsabilidad. Si alguien se cansa a pocos meses de haber asumido el cargo -por el que peleó- sin avances en cuanto a algo tan exigente como lo es la inseguridad ¿qué pueden esperar los ciudadanos de él a futuro?
La diferencia entre cualquier empleado que debe esperar un año para tener derecho a vacaciones, es que tiene un jefe o patrón y hay una ley laboral que va indicando los períodos vacacionales.
Algunos políticos en cambio, aunque son electos por el voto del pueblo, sienten que a los ciudadanos no les deben nada lo cual es un error. No estarían ocupando un cargo si no es por el voto ciudadano. Al menos, en los cargos de elección popular.
No hay duda que la fiebre del futbol llega a todos y por supuesto que los políticos no son la excepción; que se entienda que no se critica la afición de nadie, sino el comportamiento irresponsable de quien debería estar buscando soluciones a la exigencia ciudadana por tener seguridad.
La misma pasión y el coraje que despierta en todos nosotros ver jugar a nuestra Selección, nos permita enfocarla a la defensa de nuestro amado país que tanto nos necesita.
Valdría la pena empezar a hacer cambios y actuar con más responsabilidad en nuestra actividad o profesión, por un país que tanto nos ha dado y al que debemos rescatar para otras generaciones.
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